Todas hemos tenido una historia de amor que nunca llega a su final. Esta puede tener muchas despedidas y reencuentros, pero no un final. Además, las mujeres latinas hemos sido educadas para no rendirnos y siempre dar lo mejor de nosotras en todos los ámbitos. Por tanto, es normal que esto también se vea reflejado en nuestras relaciones. En este sentido, mujeres como Jennifer Lopez son el claro ejemplo de lo que una mujer latina hace tras la ruptura de su matrimonio. Y sí, tenemos mucho que aprender de ello.
Tras una vida juntos

Tras siete años de relación y dos hijos, Jennifer Lopez y Marc Anthony decidieron terminar su relación. Aunque los motivos de su separación no se hicieron públicos, podemos suponer que se debió al desgaste natural que las relaciones sufren. Tras ello, ambos vivieron el proceso de la separación que todas las parejas experimentan. La separación de bienes, la custodia de los niños y el anhelo de empezar una nueva vida, también los vivieron. No obstante, hay algo que podemos aprender.
El amor no se acaba, sólo se transforma

Ambos tienen dos pequeños, Emme y Max, por los que siempre tendrán que llevar una relación amistosa y cordial. Además, pensemos que los niños sólo podrán estar bien, si sus padres son felices y sanos tanto física como mental y emocionalmente. Por eso, ambos procuran estar cerca el uno del otro para apoyarse en la tarea de criar a sus hijos. Así mismo ambos tienen presente que la conexión inicial entre ellos fue la música. A través de ella crearon diversos proyectos musicales que los han hecho felices no sólo en el ámbito profesional, sino en el personal. Por tanto ese también sería un vínculo que tendrían para siempre y que podía mantenerlos unidos de manera sana.
Aprender a amar tras el divorcio

Tras limar ciertas asperezas, celos y resentimientos que no los ayudaban, ambos retomaron el camino y se abrieron al amor no sólo de pareja, sino profesional. Es decir cada uno reanudó su carrera y aprendió a retomar su individualidad de manera positiva. En este sentido debemos recordar que el amor siempre busca el bien del otro, más aún cuando se trata de la persona con quien creaste un proyecto de vida. Por tanto, aunque este no haya funcionado, no implica que todo haya terminado. Ahora se encuentran en otra faceta, la de dos compañeros que comparten crianza, profesión y un cariño especial. Podemos apreciar cómo los latinos podemos superar cualquier ruptura y a partir de ella crear algo bello, estable y duradero.