“¡Todo está mal!”, “¡nada sale como quiero!”, “¡nunca me escucha!”, “¡el tránsito está fatal!”… Nos quejamos todos los días por las cosas menos importantes y esto nos puede enfermar tanto a nivel físico como emocional. Es momento de dejar de quejarte.
Dos amigos se comprometieron a pasar un mes completo sin quejarse y tuvieron resultados increíbles. Después sacaron un proyecto abierto a otras personas para que vivieran esta experiencia. Más de 1,700 personas se apuntaron y gozaron de los beneficios de vivir sin quejas. Los beneficios de adoptar esta nueva actitud son claros. Por un lado aumenta la sensación de felicidad y dejas de enfocarte en lo negativo.
Consecuencias de quejarse

Quejarse no trae nada bueno a tu vida, al contrario la empeora. Quejarte trae las siguientes consecuencias:
- Hace que las cosas se vean peor de lo que realmente son.
- Se puede convertir en un hábito y volverte en una persona quejumbrosa más.
- Acabas obteniendo en lo que te enfocas, es decir negatividad.
- Conduce a los demás a quejarse.
- Te hace sentir indefensa ante una situación.
- Atrae a gente negativa y quejumbrosa.
- Crea relaciones poco saludables.
Beneficios de dejar de quejarte

- Te sientes más contenta y optimista.
- Sientes más energía.
- Cambias la forma de comunicarte con los demás y mejoras tus relaciones.
- Rompes círculos viciosos.
- Te enfocas en darles solución a los problemas.
- Disminuyes la ansiedad.
- Evitas el dolor de estómago.
- Tu piel se limpia de imperfecciones.
- Evitas el mal aliento.
- Tienes menos dolores de cabeza.
¿Cómo lograrlo?

Si estás lista para el reto y preparada para dejar de quejarte debes tomar en cuenta lo siguiente:
- Primero define qué es una queja para ti, qué tipo de quejas consideras negativas y quieres eliminar.
- Evita a las personas o conversaciones de queja. No te rodees de lo que intentas evitar y tampoco te dejes llevar buscando la aprobación de los demás.
- Convierte las quejas negativas en sugerencias positivas. En lugar de solo quejarte, puedes sugerir una acción, un cambio o una solución.
- Cambia el “tengo que” por el “puedo”, “voy a”, como si fuera un logro.
- Acepta lo sucedido como es y pasa a otra cosa, recuerda que quejarse no cambia nada.