Lo mejor que pude hacer por mis hijas fue meterlas a clases de ballet

El sueño de muchas madres es ver a sus pequeñas en clases de ballet. Lo hacen porque saben que es una buena disciplina. Otras sólo porque les encanta ver a sus hijas en sus leotardos y tutús y presumir todo lo que logran en cada una de sus presentaciones. Sea cual sea el caso, he comprobado que esta dinámica resulta muy favorecedora para los pequeños.

Su postura mejora

Mis hijas me pidieron que las inscribiera a clases de ballet y la verdad en un principio no estaba muy convencida de hacerlo. Aún así accedí y las metí a un curso. Poco a poco fui notando mejorías, que eran muy evidentes. La principal fue que su postura mejoró. Me queda claro que la postura la vamos deformando nosotros con nuestros hábitos. Sin embargo, en poco tiempo noté que ellas ya caminaban más erguidas.

Flexibilidad

Las clases de ballet también ayudan a que el cuerpo tenga más flexibilidad. Uno como adulto puede tomar clases de ballet, pero obviamente no debemos desesperarnos si las cosas no nos salen luego luego. Con los niños es más sencillo porque sus músculos están jóvenes y se pueden adaptar fácilmente. Créeme, te sorprenderías de todo lo que puede lograr tu hijo por muy pequeño que esté. Obviamente, deben aprender a calentar e ir con profesores capacitados, para que no lastimen sus cuerpos.

Les da mucha seguridad

En cualquier clase de ballet, al final de cierto periodo ofrecen presentaciones para que los padres vean los avances de sus hijos. El hecho de presentarse ante mucha gente puede generarles conflicto. Sin embargo, aprenden a lidiar con el miedo o la pena y poco a poco lo van haciendo con más seguridad. Además, estar en compañía de sus amigos de clase los hace sentirse más seguros.

Sin pensarlo dos veces, te recomendaría que llevaras a tus hijos a clases de ballet.