Existen algunos días en la vida de una mujer en que realmente ya no sabes si estás gorda o solo estás hinchada. De hecho, hace unos tres días parecía que tu vientre era plano y el día de hoy ya no se ve igual. Aprende a identificar cuándo solo estás hinchada, detecta el problema y ponle una solución.
Ciertamente a ninguna mujer le agrada estar hinchada.
¿Estás consumiendo sal o carbos de más?

La sal puede hacernos retener líquidos, así que debemos ser cuidadosas con la cantidad que consumimos. La retención de líquidos no es un aumento de peso. Puede suceder durante el periodo o cuando el clima cambia. Si este es tu caso, tranquila; con un poco de ejercicio y comiendo adecuadamente la hinchazón tendrá que bajar. Por otra parte, si eres una chica que está acostumbrada a comer sin tantos carbohidratos, tu cuerpo tomará la glucosa extra y la mandará a reserva (o sea grasa). Finalmente si de un día para el otro se te antoja comer un plato extra de pasta, lo más seguro es que tu cuerpo esté reteniendo el glucógeno extra que acabas de consumir. A diferencia de la retención de líquidos, tendrás que trabajar arduamente para deshacerte de estos kilitos de más.
¿De qué color es tu orina?

El color normal de una orina saludable es como el de una limonada. Es decir, no debe ser demasiado clara y tampoco oscura, sino como el color de un té helado. Si el color no es normal, quizá estás muy deshidratada, por lo que estás hinchada y seguramente estreñida. La deshidratación hará que retengas líquido. Solución: bebe mucha agua y come algo de fruta y verduras con mucha fibra; verás como en unos días te sientes mejor.
Dónde quedaron los kilos de más

Cuando estamos engordando la grasa se acumula en distintas partes de tu cuerpo. De hecho, puede verse en tu espalda, muslos, abdomen, incluso en el volumen de tu busto. Si lo único que notas es que tu abdomen se encuentra más abultado de lo normal, posiblemente ahí tiene la primera pista. ¡Solo estás hinchada!
¿Estás en tus días?

Muchas mujeres sufren el periodo por más de un malestar; entre de ellos la deshidratación y el estreñimiento. Los estrógenos y la progesterona son los culpables de retener más líquido de lo normal. Así pues, es normal que haya hinchazón más pronunciada en tu vientre.
¿Cómo está tu abdomen cuando despiertas?

Cada vez que te levantes mírate en el espejo, no con afán de juzgarte ni nada por el estilo. Se trata de determinar si tu intestino te está jugando chueco. Si tu abdomen está planito cuando despiertas y después de unas horas comienza a abultarse al grado de que las prendas que usaste en la mañana ya no te quedan, está claro que estás hinchada.