Esta es la forma en la que la radiación de los celulares puede afectar a tu hijo

Algunas personas dicen erróneamente que los niños son miniadultos, sin darse cuenta de lo que esto implica. Los niños no tienen el mismo de desarrollo físico, químico y biológico que un adulto. Tampoco son conscientes de que sus mentes y cuerpos en crecimiento los hacen vulnerables a la radiación electromagnética. En español: a los celulares. Pero tú sí debes serlo, y esta es la forma en la que puede afectarlos.

¿Radia… qué?

Para que entiendas a que viene todo este rollo, primero debes saber que hay dos tipos de radiación: ionizante y no ionizante. La primera puede provenir de una radiografía y es energía de alta frecuencia. La segunda es una radiación de baja frecuencia. Los teléfonos celulares tienen una radiación ionizante; es decir, de alta frecuencia. Esta radiación ocurre cada vez que alguien hace una llamada, envía un mensaje o usa el plan de datos, ya que el teléfono recibe ondas de alta frecuencia en su antena de las torres celulares cercanas.

Cáncer

En mayo de 2016, el Programa Nacional de Toxicología de Estados Unidos publicó los resultados parciales de un estudio de dos años. Para el experimento se usaron dos grupos de ratas, uno para cada tipo de radiación. Tras ser expuestas a la radiación que emiten los celulares, algunas ratas desarrollaron tumores cancerosos. En resumen, se mostró la posibilidad de una conexión entre la exposición a la radiación y el aumento del riesgo de cáncer.

Precaución, no psicosis

Ojo, el análisis de todos los datos del estudio todavía no ha sido completado, así que no te alteres. Lo que sí debes hacer es poner límites en el uso del celular y otros dispositivos que emiten radiación, como las tabletas. Además, la Academia Americana de Pediatría (AAP, por sus siglas en inglés), expone que los teléfonos celulares no son juguetes y no se recomienda que los bebés y niños jueguen con ellos.

Otros efectos

El uso excesivo de los celulares igual podría causar otras alteraciones en los niños, y también los adultos. Algunas son las siguientes:

  1. Insomnio y falta de sueño. Usar el móvil antes de dormir es como decir que no dormirá, ya que se distraerá y el sueño se irá. En consecuencia, una persona no descansa las horas que su cuerpo requiere y no se concentra al realizar sus actividades.
  2.  Disminución de la actividad física. Por estar con el celular se dejan de realizar actividades cotidianas y ejercicio. Es decir, se cae en una vida sedentaria y con posibilidades de sufrir aumento de peso.
  3. Se prioriza el intercambio online. Las personas pueden perder sus habilidades comunicativas porque un conflicto en línea se soluciona con “un clic”, pero la vida real no es así.
  4. Vulnerabilidad. Los niños y jóvenes son más vulnerables a ser atraídos y engañados con por personas con intensiones abusivas.