El sueño de todos, es eliminar la grasita que se nos acumula en el abdomen. Eso se puede lograr con constancia y disciplina. Sin embargo, a veces nos desanimamos porque no vemos resultados a la primera, pero ¿por qué? La realidad es que ninguna persona tiene el mismo abdomen y por eso lo que le funcionó a una persona, puede que no te funcione a ti. Además, el origen de la grasa no es el mismo.
Cómo es tu abdomen

- Abdomen inferior. Adicta al gimnasio y llevas por mucho tiempo la misma dieta. El origen de tu abdomen está en horas de gimnasio no efectivas. Debes modificar la dieta, incluye más fibra y verduras de hoja ancha. Hidrátate lo suficiente y busca alternativas de los abdominales.
- De neumático. Pasas muchas horas sentado y no haces ejercicio. Tu alimentación se basa en hidratos de carbono. Se combate reduciendo el consumo de hidratos de carbono y aumento de frutas y verduras, carnes magras y pescado. Debes hacer ejercicio cardiovascular. Evita el alcohol.
- De embarazada. Es habitual en mujeres que acaban de tener un bebé. Debes esperar entre 6 y 8 semanas para hacer ejercicio. Realiza ejercicios para fortalecer el piso pélvico. La alimentación también es clave.
- Por estrés. Se acumula en la zona del diafragma y zona umbilical. Tienes problemas de insomnio y problemas digestivos. Siempre comes rápido u optas por opciones poco saludables. Debes buscar técnicas de relajación y ejercicio (evita el cardiovascular, yoga o pilates). Trata de dormir al menos 7 horas al dÃa. Una buena alimentación con frutos secos, carne magra y verduras verdes te ayudará a reducir el estrés.
Otros tipos de abdomen

- Distendido. Cuando despiertas tu abdomen se inflama y asà sigue durante el dÃa. No se relaciona con el sobrepeso. Su origen puede estar en: estrés, comer rápido o comer alimentos que inflamen. Debes descartar alguna intolerancia alimentaria y tener buenos hábitos al momento de comer.
- Postural. Pasas muchas horas sentada y tu cuerpo pierde tono muscular en la zona. Debes sentarte bien y contraer los abdominales.
- Tránsito intestinal lento. Padeces estreñimiento o tránsito intestinal lento. Debes llevar una dieta rica en fibra y tomar suficiente agua. No te aguantes a la hora de ir al baño.