Cesárea o parto natural, ¿cómo saber cuál te conviene?

Cuando vas a tener un bebé, tus amigas o familiares te preguntan qué prefieres, si cesárea o parto natural. Esa siempre es la pregunta que ronda en cuanto al embarazo. Normalmente, todas respondemos que lo mejor es el parto natural. Pero, ¿realmente es lo adecuado para ti?

Cuida tu salud

Para que tu bebé y tú estén bien durante los nueve meses que se acompañan sin conocerse, es importante llevar un chequeo. En cuanto sepas que estás embarazada debes acudir al médico para que te evalúe. Al hacerlo, sabrás si tu salud está en óptimas condiciones para la llegada de ese bebé. No olvides que el embarazo no se trata solo de cuidar a tu pequeñito, sino también a ti.

Llegada del bebé

Es normal que durante los primeros meses, no pienses tanto en cómo llegará tu bebé a este mundo. Sin embargo, es importante que tomes ciertas precauciones para que no haya sorpresas de último momento. Si consideras desde un principio lo que deseas, podrás disipar tus dudas con el médico.

Cesárea o parto natural

En la actualidad muchas mujeres prefieren someterse a la cesárea por comodidad. Lo que menos quieren es sufrir los dolores de parto, pero parece haber algo más allá. Si quieres tener más elementos para decidir, checa lo siguiente.

Parto natural

  • Sufrirás los dolores de parto, que son como los cólicos elevados a una décima potencia.
  • La labor de parto puede durar desde unos minutos hasta 20 horas… o incluso un poco más.
  • Te harán una pequeña abertura en la vagina para que pueda salir tu bebé.
  • La recuperación es más rápida, incluso podrás salir caminando del hospital.
  • No tendrás problemas en hacer esfuerzo después de que tu bebé nazca.
  • Serás feliz de hacer tus actividades sin problema alguno.
  • Es más económico que una cesárea.

Cesárea

  • Puede que ni siquiera sientas contracciones si programan tu cirugía.
  • Te harán una abertura de mínimo 15 centímetros para que pueda salir tu bebé.
  • La recuperación es lenta y podrías salir en silla de ruedas del hospital.
  • Deberás tener cuidado con las actividades que hagas después de la cirugía, pues podrías tener problemas con la herida.
  • Incluso cargar a tu bebé podría ser complicado.
  • Es una operación bastante cara.

Obviamente, el médico decidirá la opción ideal para ti. A veces depende de si tu cadera es estrecha o tu bebé es demasiado grande. Si el único factor es la comodidad, entonces no es lo mejor. Infórmate bien antes de tomar esta importante decisión.