Prevenir enfermedades

Al dejar de fumar disminuyes el riesgo de muchas enfermedades respiratorias, sobre todo el cáncer. Recuerda que el cigarro es factor de riesgo para TODAS las enfermedades.
Mejorar la salud
Cuando dejas de fumar pueden desaparecer síntomas que ya tengas (tos, fatiga, etc)
Ahorras dinero

Haz cuentas en lo que te gastas en cigarrillos, te sorprenderás de cuánto podrías ahorrar.
Mejora tu apariencia física
Muchas toxinas del tabaco se eliminan por la piel, ¡verás qué diferencia! Evitarás el envejecimiento prematuro, los dientes y las uñas amarillas. También mejorará la salud de tu cabello.
Porque no debes depender de nada

La nicotina te quita libertad, pero puedes romper esa cadena.
Por presiones familiares o laborales
Cada vez es más difícil fumar, siempre debes salir a algún espacio despejado pues molestas a las personas a tu alrededor. Por esto resulta incómodo tener que fumar.
Da un buen ejemplo a tus hijos

Si tus hijos te ven fumar es más probable que se hagan fumadores, pues lo considerarán uno conducta normal.
Evitas enfermedades a quien te rodea
Se ha demostrado que el tabaquismo pasivo es perjudicial para la salud. Incluso las partículas del humo se quedan impregnado en ropa y muebles y siguen siendo igual de dañinas aunque no haya nadie fumando.
Mejora tu rendimiento físico

Al dejar de fumar mejorarás notablemente en el ejercicio y cualquier actividad que requiera resistencia física.
Mejora tu gusto y olfato
Al dejar de fumar apreciarás y saborearás mejor los alimentos.
Son muchos los beneficios que trae dejar de fumar y hay maneras efectivas de poner manos a la obra y dejar el cigarro de una vez por todas. Sigue los siguientes consejos de expertos y deja el cigarrillo para siempre.
Fija una fecha para fumar tu último cigarro

Debes fijarte una fecha en la que te mentalices y te digas a ti misma “quiero dejar de fumar” y cúmplela.
Cambia tu rutina para “engañar” a tu dependencia
Distráete con con actividades que te gusten. Planea algo que te agrade todos los días para engañar a tu impulso de fumar. Sobre todo actividades que involucren tus manos te alejarán del cigarro.
No busques excusas para regresar

Cualquier día es un buen día para dejar de fumar, así que deja de posponerlo.
No fumes ni un cigarrillo más
Por un cigarrillo o incluso por una fumada se recae. Mantente fuerte en tu decisión.
Haz ejercicio

Cualquier pequeña actividad es un paso para dejar de fumar: te relajará, te ayudará a controlar el peso y, sobre todo, resaltará las mejoras físicas de dejar el tabaco.
Bebe muchos líquidos
Beber es uno de los mejores métodos de consejos para dejar de fumar. Bebe mínimo 1.5 litros de agua al día ya que el cuerpo necesita hidratarse.
Controla lo que comes

Evita comidas que engorden y si necesitas picar algo, las verduras son tus mejores aliadas. Bajo un control adecuado, la persona que deja de fumar no deben subir de peso.
Piensa en el hoy, no en el nunca más
Debes pensar “hoy no fumo”. Esa es tu meta principal cuando quieras evitar fumar un cigarro. Pensar en el nunca más puede ser abrumador y es más fácil que tires la toalla.
Pide ayuda profesional

Pregúntale a los profesionales de la salud cómo dejar de fumar. Te puedes apoyar con parches, chicles, dulces, etc.