Cómo aprendí a caminar en tacones

En diversas ocasiones les he contado que a mí me gustan más las botas y los tenis que los tacones. En general me siento más segura, cómoda y sexy con ellos que con los tacones. La verdad es que los tacones me parecían todo un reto a dominar y una prenda para mujeres más sensuales y con más equilibrio. Sin embargo, en alguna ocasión tuve que utilizarlos y fue así cómo aprendí a caminar en tacones.

Caminar en tacones paso a pasito

Obviamente me llamaban la atención los tacones de aguja y de 10 centímetros. Además, tenía algunas amigas que sabían caminar en ellos y lucir como unas verdaderas diosas. Sin embargo, a mí me daba miedo usarlos y caminar como Bambi y la verdad siempre preferí las botas. Pero un día se dio la ocasión perfecta para usarlos. Se festejarían los 15 años de una prima y tenía que ir en tacones sí o sí. Obviamente le pedí ayuda a mi mamá para escogerlos. Yo quería unos con tacones de 10 centímetros y nada de plataforma. Mi mamá casi se ríe de mí. Me dijo que optara por el mejor estilo de zapatos para comenzar en ese mundo…

Tacones de 5 centímetros

Mi mamá me dijo que el tacón saludable debe medir cinco centímetros. Este te da la altura suficiente y te ayuda a moldear tu figura haciendo que tus piernas se vean más curvilíneas. También te hacen ver un poco más delgada y con un porte diferente. Sin embargo, a mí me parecían de abuelita. Al final terminé accediendo y me compraron esos para que aprendiera a caminar. Cuando tenía mucho tiempo libre y nada que hacer, me los ponía en la casa. Al inicio no sentía mucho, pero después de 20 minutos me dolían los pies. Sin embargo, lo hacía a diario hasta que encontré estabilidad y seguridad al caminar. Ahora venía lo más difícil del mundo: bailar.

Bailar en tacones

Ya podía caminar con más seguridad que antes, pero nada más. Por ello necesitaba aprender a bailar y a moverme con naturalidad y estilo. Aunque lo veía muy lejos lo intenté y en muchas ocasiones me caí. Incluso recordé cuando yo cumplí 15 años y los tacones no duraron más de 15 minutos en mis pies y fueron reemplazados por mis tenis favoritos. La verdad es que aún me cuesta trabajo, pero puedo bailar tranquilamente. Espero dominarlos algún día. Pero regresando a la historia, el día de la fiesta se acercaba…

¿Aprendí o no?

La verdad es que me aloqué y en el último momento compre otros tacones muy altos. El tacón era cuadrado y por eso me confié, pues me daba más estabilidad y comodidad. Al principio me fue bastante bien y no me caí en ningún momento. No obstante, no duré ni media fiesta cuando tuve que ponerme mis tenis que traía en la bolsa. Creo que si hubiera elegido los primeros (los de abuelita) me hubiera ido mejor. Pero bueno, supongo que te servirá de lección para ti si aún no sabes bailar con tacones y quieres aprender…