Vínculo histérico como consecuencia de la ruptura

Normalmente una ruptura amorosa genera sentimientos de dolor y culpa. Sobre todo si la relación parecía ir bien. Sin embargo, hay noviazgos y matrimonios en los que existe maltrato (sin importar la manera), y aunque lo más lógico sería que ante las agresiones la persona afectada se alejara o sintiera alivio al terminarse la relación, eso no sucede. A esto se le conoce como vínculo histérico.

Toma de decisiones

Seguramente muchas veces en la vida has hecho cosas de las que después te arrepientes. Por ejemplo, compras algo que después ya no te gusta o gastas en salidas nocturnas y al día siguiente lo lamentas. Eso se conoce como vínculo histérico, y aunque no se ha estudiado lo suficiente, muchos se identifican con él. Si lo trasladamos a una relación, sucede cuando sufres el engaño de tu pareja o hubo una ruptura. Como la parte afectada, buscas por todos los medios recuperar a la otra persona. Eso ocurre porque es alguien en quien te refugias cuando algo está mal.

Formas de afrontar el problema

De acuerdo a la psicología hay dos formas de afrontamiento: centrarnos en el problema o enfocarnos en la emoción. La primera implica acciones que se toman para resolver el asunto. La segunda se refiere a hacer algo que nos provoca sentirnos mejor y “olvidar” el problema, como beber o tener sexo. Es decir, permitimos cosas que nos hacen daño con tal de sentirnos bien.

Vínculo histérico

Podría desarrollarse una forma de masoquismo, condición en la que aceptas que te traten mal porque crees que no vales lo suficiente. Estás dispuesta a aceptar la culpa por algo que no ha sido tu responsabilidad. Cuando te conviertes en víctima, quedas encerrada en un ciclo donde buscas satisfacer las necesidades de todos menos las tuyas.

Antes de poner en riesgo tu integridad opta por acudir con un especialista.