¿Te sientes sola muy seguido? ¿Lo sientes incluso después de haber pasado todo el día con tu novio o amigas? Si cuando estás rodeada de muchas personas la sensación de soledad es inevitable y sientes que no eres valorada o tomada en cuenta, puede que sea síndrome de soledad crónica. No te preocupes, antes de que entres en pánico, te decimos todo sobre el síndrome de soledad crónica.
“Nadie me quiere”

Las personas que padecen soledad crónica, piensan que están totalmente desconectadas del resto, que no son bienvenidos o que su presencia no es esencial en los grupos sociales. Suena extraño, pero es muy real y difícil de superar. Provoca que la persona se sienta incomprendida y esto propicia un aislamiento que termina por afectarla aún más. Y es que para rematar la sensación de vacío y soledad, la persona que sufre este síndrome asegura que esta situación es culpa suya, que tienen algo malo y que por eso los demás no quieren saber nada de ella.
¿Por qué se produce este síndrome?

Hay muchas razones que desatan la soledad crónica. Sin embargo, el origen del problema no está en las relaciones sociales, sino en las creencias que se mantienen sobre uno mismo. Si piensas que fue tu culpa, grábate en la cabeza que no es así. Las personas son muy variables. A veces, no puedes contar con los demás y no es tu culpa si alguien te deja fuera o se olvida de ti. Además, seamos realistas, en estos tiempos es cada vez más complicado contar con alguien, vivimos pegados a una pantalla y ensimismados con la tecnología.
¿Qué hacer?

Lo primero que tienes que hacer es dejar de depender de la aprobación de los demás. Tú tienes el control sobre ti misma, pero no sobre los demás. Ámate tal y como eres. Recuerda que calidad siempre será mejor que cantidad. Así que puede que no tengas un montón de amigos, aunque en realidad, quién te diga que los tenga, probablemente esté mintiendo. Los amigos verdaderos se cuentan con una mano. Así que acércate a ellos y cuéntales cómo te sientes. La gente que te quiere, te ayudará. Y si no te sientes cómoda para hablar de esto con tus seres queridos, busca ayuda profesional. ¡Sin miedo, no estás sola!