¿Realmente lo extrañas o estás aún enamorada de quien él era?

Cuando acabas de salir de una relación amorosa son muchos los pensamientos tortuosos que pasan por la mente. Al final las relaciones amorosas terminan por un sin fin de razones. Aunque la más común es estar encaprichada pues aún estás enamorada de quien él era.

Justo al final

Es difícil ya que al final de una relación solo vemos lo bueno que había en algún momento. Es un instinto de supervivencia, pues intentamos recuperar el amor de nuestra pareja. La confusión se vuelve parte de tus días. Aún no comprendes por qué dejaste que la relación terminara. Justo al final los recuerdos de cómo empezó la relación, la soledad y todos esos sentimientos encontrados pueden crearnos una gran desesperación. En los días posteriores a una ruptura pasarás por una montaña rusa de emociones: tranquila, feliz, liberada, triste, desesperada, confundida. Lo peor es que en ese momento odias que las personas a tu alrededor opinen de tu situación. Ninguna persona sabe a ciencia cierta lo que hay detrás de una pareja.

¿En verdad lo extrañas?

Con todo este movimiento de sentimientos es obvio que tu cerebro te mande señales como: ¡búscalo!, ¡no te rindas! Sin embargo, debes pensar si realmente lo extrañas o solo sigues enamorada de quien él era y tristemente no volverá. Me he topado por muchos años con mujeres que dicen extrañar a su ex y mientras la charla sobre él aflora, me doy cuenta de que hablan de la persona que él era en algún punto de la relación. Lamentablemente esta parte es la que muchas chicas no alcanzan a comprender en sus relaciones, y les provoca un gran conflicto. El hombre que gustaba de salir a los antros y bares todo el fin de semana o de llevar flores cada 15 días a casa, al final cambió. Sin darse cuenta idealizaron a sus parejas. No es una sorpresa. ¿A qué mujer le enseñaron que el amor es crecimiento? ¡A ninguna! Seguimos pensando que esa química del inicio de una relación va a durar por siempre. Así que la pregunta es: ¿extrañas al hombre con el que terminaste o al chico del que te enamoraste al comienzo de la relación?

Ponle una cerca a tus emociones

Creo que lo peor que una mujer puede hacer durante esta etapa de la ruptura es imaginar más de siete escenarios posibles del “si hubiera”. Aunque todas lo hacemos, siempre. Deja de torturarte. Es momento de que acudas a tu racionalidad, no para frenar tu duelo, si no para que no cometas el error de buscar alguien incompatible contigo otra vez. Una forma muy fácil de hacer esto es que anotes en un papel 10 virtudes de tu ex al final de tu relación. Evidentemente si ya no estás enamorada de la persona de la que te separaste, te va a ser muy difícil encontrarlas. Respira, la vida es muy sabia y te guía por todos estos cambios para aprender. Termina con tu duelo y sigue adelante, de nada sirve vivir en el pasado.

Aceptar el cambio es madurar emocionalmente y encontrar el amor verdadero

De aquí emerge el problema principal de las relaciones que no llegan a madurar. Con un sinfín de reclamos por parte de ambos: “¡Antes eras detallista!” “¡Nunca olvidabas nuestro aniversario!”. Es duro de aceptar y hasta muchas veces parecería conformista. Por otra parte están las parejas que empiezan a crecer juntas y a experimentar cambios. Nuevos empleos, amistades, roles en la casa con mala comunicación son factores que los orillan a tomarlo todo muy personal. Aceptar el crecimiento mutuo es parte de amar. Es duro, difícil y horrible, pero no tiene que ser solitario si compartes los problemas que se presentan en el camino con tu pareja.

Es normal estar enamorada de quien él era; sin embargo, debes avanzar. Es momento de dejar ir esa idea y enamorarte de lo hermosa y plena que puede ser tu vida.