Cuando quieres formar una familia con el hombre del que te sientes enamorada debes considerar ciertos aspectos antes de dar ese gran paso. No se trata solo de un rostro bonito o un apellido que combine con el tuyo. Hay ciertos rasgos de personalidad que debes tener presentes para saber que estás haciendo una buena elección.
Amor y algo más

Además de considerar los rasgos de la persona con la que quieres formar una familia, el amor también importa. De hecho, notarás que un hombre amoroso tiene muchas de estas cualidades. En caso de que no, evalúa qué tan conveniente sería tener hijos con él.
Rasgos de personalidad que convienen

Sin más preámbulo, checa los rasgos de personalidad de un hombre que puede ser el padre ideal.
- Confiable. Los hijos necesitan tener un padre al que puedan acudir siempre que lo necesiten. No quieren a alguien que los juzgue más que los seres externos a su familia.
- Honesto. Amar a los hijos significa no mentirles. Considerando su edad y dependiendo el caso, está bien decir la verdad para que ellos formen su carácter.
- Humilde. No querrás que el padre de tus hijos se sienta superior a todos. Debe ser alguien que no mire a nadie por encima del hombro.
- Atento. Si se muestra atento con su familia, has ganado la lotería. Primero la familia y luego lo demás.
- Paciente. De nada sirve que tengas un esposo guapo si se va a desesperar fácilmente con los hijos.
- Juguetón. Los niños siempre necesitan jugar con su padre y qué mejor si él lo disfruta y no solo lo hace por compromiso.
- Curioso. Tus hijos quedarán fascinados al tener un padre que quiera descubrir junto con ellos. Incluso cuando él ya sepa el origen de algunas cosas, disfrutará volver a saberlo con sus niños.
- Optimista. Ante los malos momentos, siempre sacará la mejor sonrisa y no se dejará vencer.
- Cariñoso. Todo hijo necesita amor de su padre.
¿Qué otra característica agregarías?