Existen algunas diferencias entre el comportamiento de los hombres y el de las mujeres en situaciones específicas. Una de las más notorias y graciosas es cuando estamos enfermos. Ellos son super exagerados con los síntomas y con los remedios. Seguramente te sentirás identificada con estas situaciones.
Ellos detienen sus vidas

Cuando pescamos un resfriado padecemos síntomas verdaderamente incómodos para realizar nuestras actividades diarias. Nos duele el cuerpo, nos sentimos cansados y sentimos mucho frío o calor. A pesar de que estos síntomas pueden limitar un poco nuestro desempeño, las mujeres no dejamos de realizar la rutina diaria. Mientras que los hombres al menor dolor o malestar sienten la necesidad de recostarse todo el día y dejar de trabajar. Solamente por estar enfermos de una gripita.
Quieren que los atiendas todo el tiempo

Los chicos por lo regular se quejan mucho, y enfermarse para ellos es sinónimo de incapacidad para hacer lo que sea. De pronto necesitan ayuda para levantarse de la cama, prepararse el desayuno, calentar el agua de la ducha y a veces hasta para vestirse. Así que si tienes un hombre enfermo en casa, prepárate porque es igual a tener un niño pequeño al que hay que motivar para que se atienda solo. Las mujeres somos bastante fuertes y realistas como para saber que por una leve enfermedad ni siquiera nos van a dar el día libre en el trabajo.
Exageran todo

Las mujeres sabemos que en cuanto comenzamos a sentirnos enfermas, debemos tomar algo que nos alivie. Una tos o un dolor de estómago no es la gran cosa para nosotras. A menos que sea algo grave, nadie notará que tenemos alguna dolencia. En cambio, los hombres tienen que hacerle saber a todo el mundo que están enfermos y necesitan tomar medicina. Exageran el sonido de sus estornudos si se trata de un resfriado o todo el tiempo hacen sonidos de dolor hasta que alguien les da un poco de atención.
Cuéntame, ¿qué otras diferencias hay cuando tu chico y tú se enferman?