Mujeres: exigimos respeto, pero… ¿nosotras siempre lo damos?

Sé que al momento que leas esto, o al menos el título, me tacharás de una mala mujer. Incluso puede que pienses cómo es posible que yo, siendo mujer, me ponga a defender a los hombres. Creo que en este punto en el que nos encontramos, ya no se trata de exigir o no hacerlo por nuestro género. Me queda muy claro que tanto ellos como nosotras tenemos el derecho de exigir respeto, no sólo del sexo opuesto; también de nuestros iguales.

Todos los días ejercemos violencia

Recuerdo que desde hace tiempo empecé a escuchar comentarios de mujeres, quejándose de la forma en que sus novios o esposos las trataban. No voy a negar que hay hombres que de verdad buscan lastimar a las mujeres. Tal vez porque piensan que son más débiles y tienen derecho de hacerles daño. Sin embargo, pocas veces preguntamos por qué fue que comenzó la agresión. Muchos de esos hombres que tuvieron que recurrir a los gritos o empujones, también lo han hecho porque las que iniciaron todo fueron las mujeres.

No me dejarás mentir

Es probable que al decir esto, muchas de ustedes me odien, pero hay que saber aceptar nuestra parte de culpa. En muchas ocasiones quién es la que se enoja y empieza a hacer una escena de celos. Que porque una amiga le habla a tu hombre, que porque él se le quedó viendo a aquella mujer. Que porque se va a ir con sus amigos a ver el partido y no te invitó. Porque aseguras que se va a ir a un table dance y te será infiel. Incluso porque no soportas a su familia y terminas haciendo comentarios hirientes hacia ellos. Por muchas de estas razones comienza la violencia y ellos aguanta una, dos y varias veces hasta que se cansan y contestan. Lo malo es que nosotras hemos aprendido a hacernos las víctimas y en ocasiones sólo buscamos dañar al otro.

Así como exigimos respeto debemos darlo

A lo que voy, es que sin importar si somos hombres o mujeres, debemos respetarnos por igual. Incluso debemos saber entender los mensajes. Si alguno de los dos dice “ya no quiero continuar en esta relación”, hay que tomarlo de la mejor forma y respetar esa decisión. Muchas veces, con tal de no destruir algo que creemos lindo, terminamos haciéndolo una real pesadilla. Debemos respetarnos para poder exigir lo mismo.