Los 30 son una de las edades más esperadas por muchas chicas, mientras que para otras es mejor si tardan un poco más en llegar. Llegar a los 30 significa muchas cosas, pues por un lado es traducido, como llegar a la mitad de tu vida. Por el otro, implica hacer memoria sobre lo que has hecho hasta el momento y de lo que está pendiente.
Al llegar a los 30 aprendes…

Sin importar si es tu edad ideal o no, debes saber que tener 30 años no tiene nada de malo. Tampoco es nada del otro mundo. Es un año más en tu vida y debes sentirte dichosa de cumplirlo. Así que mejor enfócate en saber todo lo que debes aprender al llegar a los 30 y disfruta al máximo.
Comparar tu vida es inútil

No vale la pena que compares tu vida con la de los demás ni tampoco que sigas un itinerario de lo que “deberías hacer” al tener 30 años. Cada quien lleva su propio ritmo y las decisiones que toma dependen de cómo ha vivido. Si tus amigos ya tienen hijos y tú no, no te sientas mal, aún no es tu momento.
No debes demostrarle nada a nadie, sólo a ti

No vivas de modo que tengas que probar algo a alguien. Con la única que tienes que establecer las cuentas claras es contigo misma. ¿De qué sirve tener a todo el mundo contento si tú eres infeliz contigo misma? Es importante que seas feliz haciendo lo que a ti te gusta.
Tener pareja es sólo una elección, no una necesidad

Al llegar a los 30, comprendes que tener una pareja no es lo primordial en tu vida. Entiendes que no necesitas tener a alguien en tu vida para poder decir que estás completa. No te defines o te restas valor por estar con alguien. Mientras tú seas feliz con tu vida, te sentirás plena en todos los sentidos.
Todo problema tiene solución

Bien dicen que el tiempo lo cura todo y al final de cada experiencia, sea mala o buena, te aporta un aprendizaje. Con el paso del tiempo, te percatas de que todo pasa y tú sigues adelante, más fuerte cada día.
Necesitas muy poco para ser feliz

Podría ser que tengas mucho dinero y tengas un buen trabajo, pero si tú no te sientes feliz contigo misma, de nada servirán ambos. Muchas veces es mejor tener poco pero sentirte realmente plena en todos los aspectos de tu vida. Momentos con tu familia, viajes, salidas con tus amigos son lo que realmente vale la pena.