Hoy he decidido dejar todo de lado y sólo ser mamá

Ser mamá es una de las mejores cosas que me pudieron suceder. Sí, no voy a negar que he tenido días complicados, pero eso no significa que me dé por vencida. En estos últimos meses la situación ha cambiado por completo. Creo que ninguna mamá estaba preparada para tener que manejar su trabajo, con las labores de casa y los hijos, todo en un mismo lugar. En mi caso, debo reconocer que hay días muy complicados en los que lo único que quiero hacer es gritar y llorar. Sin embargo, también estoy consciente que así como me ha afectado a mí, también les ha afectado a ellos.

El trabajo me consume

Sí, lo que más tiempo me ha quitado es el trabajo. He tenido que aprender a dividir mis tiempos para poder estar pendiente de mis hijos en sus clases y también para poder hacer con ellos la tarea. El problema es que al no hacer todas mis cosas en el tiempo que tenía destinado, termino usando tiempo que no debería para acabar mis actividades laborales. Pero luego de mucho tiempo terminé cansándome de lo mismo. No quiero dejar de hacer mi trabajo, pero tampoco quiero desaprovechar el que tengo a mis hijos en casa conmigo. Así que sí, decidí rebelarme.

Hoy sólo quiero ser mamá

Hoy decidí olvidarme de la casa, del trabajo y sólo pensé en ser mamá. Sí, me acosté con mis hijos a ver la televisión. Compramos bocadillos y nos quedamos en la cama casi todo el día, jugando y disfrutando de nuestra compañía. Necesitaba que mis hijos supieran que aunque estoy ocupada y nuestra rutina ha cambiado, me siento agradecida porque estemos juntos. Quería que supieran que me encanta ser su mamá, que disfruto sus risas, sus voces y sus travesuras, aunque no siempre se los recuerde. Agradezco la existencia de mis hijos y soy feliz de ser su mamá.