En estos momentos muchas personas la pasan bastante mal, algunos más que otros claro está. Durante estos dÃas de encierro procure mis rituales de todos los dÃas, hasta me di el tiempo de hacer yoga matutino. Pero sà algo es cierto, es que aún las personas más introvertidas y con gran control de nuestras emociones podemos tropezar. Pues en estos momentos todo eso que traes cargando va a salir a la luz.
Cuando la calma excede, los pensamientos fluyen

Y vaya que fluyen. Para bien o para mal estos dÃas estuve pensando mucho en una persona que durante un tiempo fue muy especial en mi vida, terminamos nuestra relación de una forma tormentosa. Una noche en mi vaivén de emociones comencé a leer nuestras antiguas conversaciones, sin querer le mande un mensaje a esta persona. Obviamente debà haber tenido más cuidado, pero en fin. Me di cuenta que aún seguÃa muy enojada con él, esa noche me la pase llorando todo lo que aún no le habÃa llorado. Durante muchos meses me habÃa mantenido firme y sin una sola lágrima. Pero esa noche no pude más, lo tenÃa que salir. Ese duelo que aún tenÃa trunco hoy está de nuevo a flor de piel. Pero ¡Por lo menos ya está fuera no!
Cómo pasar un duelo sin morir en el intento
Me reprimà un buen rato

Porque siendo realistas si alguien es buena regañandonos, somos nosotras mismas ¿no es asÃ? Pues me regañe por buen rato durante la noche, antes de dejarlo fluir. La verdad es que muchas veces estando en el dÃa a dÃa, estas problemáticas atoradas no salen a la luz. Pero es aquà en la calma, que nuestro propio cuerpo nos pide liberar. No fué una noche agradable y me culpe por todo lo que habÃa hecho mal en esa relación. Pero dÃas después me di cuenta, que para que una relación funcione o perezca se necesitan dos personas. Y claro que mi actitud al final fue de lo peor, pero viendo hacia atrás no fue una actitud que venÃa de la nada.
El cambio que a veces no queremos hacer

Esa misma noche borre todos sus mensajes y fotos. Llevaba meses evadiendolo, simplemente no querÃa soltarlo aún. Pero al final se que para que entren más cosas en mi vida, tengo que soltar. Esta cuarentena ha sacado de mi lo peor y lo mejor. No todos los dÃas son buenos, como en todo hay dÃas muy ocupados, un par en que la soledad me toca la ventana y otros en los que las emociones explotan mi corazón. En estos dÃas me he dado cuenta de mis comportamientos autodestructivos, pero también de la resiliencia que ha crecido en mà durante estos últimos años. Este es un buen momento para reflexionar.
Señales de que estás deprimida y qué puedes hacer al respecto
Porque si no puedes estar contigo misma agusto, entonces porque crees que los demás deberÃan estarlo.

Fuera del drama amoroso que muchos se cargan en estos dÃas de encierro, están los que, sin pareja buscan una forma de no volverse locos. Muchos aún no acabamos de comprender, que la primera conexión que importa es la que tenemos con nosotros mismos. La verdad es que no extrañas del todo la calle, el ruido y el trabajo a diario. Si lo ves desde otra parte, la verdad es que, no aguantas el silencio y estar contigo misma. Porque somos expertas en dejarnos de lado todos los dÃas por transporte, trabajo, problemas, gente. Recuerdas cuando decÃas ojalá tuviera el tiempo para… Pues muchas ahora tienen el tiempo, pero no las ganas para arreglar el closet, tener un jardÃn, aprender un idioma, etc…
No te evadas, pero tampoco de castigues

Debemos aprender a lidiar con la incomodidad, pues solo asà nuestras emociones no se guiarán por el caos. Este es un buen tiempo para preguntarte quién eres y no dejar que eso te vuele la cabeza. Pues realmente no importa si hoy no sabes quién eres. La única verdad es que tienes todos los dÃas el tiempo de averiguarlo. Mientras más tiempo tardes en reconocerlo, verás como pasas una vida siguiendo el flujo que tanto trabajo has dejado atrás en esta cuarentena.