Tanto las películas porno como las películas románticas nos han creado una falsa idea de cómo se desarrolla una relación. Seguro sabes de lo que hablo… Y en caso de que no sea así, conoce las grandes diferencias que hay entre el sexo real y la ficción.
Porno

- Todo es maravilloso. En las películas muestran a una pareja escultural, tanto él como ella. El escenario es perfecto y la historia se da de manera maravillosa.
- Dormir es perfecto. A la hora de ir a la cama todo es perfecto, de acuerdo al porno. Dormir es un cuento de hadas, en el que nadie se mueve del lugar en el que se acuesta.
- El aspecto físico permanece impecable. La mejor parte viene al despertar, pues se muestran extrañamente impecables los dos. Ella maquillada y peinada, y él apuesto, como si el almohadazo no hubiera hecho de las suyas.
- Hay besos al despertar. Sin pensar en el bendito aliento matutino se dan unos besos que lo quitan.
- Inician en cuanto amanece. Así, sin más ni más, empieza la acción. Ni siquiera van previamente al baño o mínimo se lavan los dientes.
- La excitación se da de manera inmediata. Si el acto sexual se da en un lugar público, muestran a la pareja sumamente excitada desde el principio.
- El hombre jamás se cansa. Ellos pueden tener uno, dos o más rounds sin ningún problema.
- Sexo de una noche = “Amor para toda la vida”. ¡Ups! lo peor es que muestran parejas que después de un encuentro, viven felices para siempre.
Sexo real

- No todo es perfecto ni maravilloso. El sexo real puede ser la mejor o la peor experiencia, incluso con el chico de tus sueños.
- Dormir no es nada lindo. Si te quedas a dormir a su lado, comprenderás que será una lucha por la cobija y que tal vez recibas una patada o manotazo.
- El aspecto físico es completamente diferente de la noche a la mañana. Despiertan despeinados, con lagañas y mal aliento.
- Aliento matutino. Justamente el mal aliento puede ser el primer freno para que no quieran intimar nuevamente en cuanto comience el día.
- Necesidades fisiológicas. Antes que la pasión, lo que quieres es ir al baño para que tu cuerpo libere las toxinas de la noche.
- La excitación no es instantánea. Para que se dé la lubricación necesaria, el juego previo es realmente importante.
- El hombre se cansa y tiene que hacer pausas. No es una máquina sexual, por lo que tiene que haber un respiro entre encuentro y encuentro.
- El sexo casual rara vez genera un compromiso real. Seamos sinceras, el sexo casual es muchas veces sólo eso. Sexo, sexo y nada más. No esperes una llamada o algún detalle romántico cuando tienes un encuentro así.