Todos en algún momento hemos querido llamar la atención de alguien, no importa si es para bien o para mal. Sin embargo, a veces en nuestra desesperación llegamos a hacer cosas que de otra manera jamás hubiéramos imaginado que podÃamos llevar a cabo. Aunque no lo creas y sientas que eres la persona más cuerda del mundo, siempre habrá una primera vez. La prueba está en estas historias de gente cercana que decidió compartir conmigo para poder llevar a cabo este artÃculo.
Le dije a mi ex que estaba embarazada

Una vecina me contó que tuvo un novio del que estaba muy enamorada. Las cosas marchaban bien hasta que al trabajo de ese hombre llegó una mujer que le atrajo desde el primer momento. Mi vecina se dio cuenta de eso y le preguntó si le parecÃa atractiva la compañera. Él siempre lo negó, pero en su forma de tratarla y de mirarla, ella notaba que algo no estaba bien. Pasados unos meses, sin más, él decidió terminar con ella. Según ya no se sentÃa cómodo con ella, pero más bien era porque ya andaba pretendiendo a la compañera. Ella, en su afán de desquite y quizá de reconquistarlo le dijo que estaba embarazada. Él se sacó mucho de onda, pero le dijo que no dejarÃa desamparado a su bebé. Ya casi se cumplen los “nueve meses” y ella no sabe cómo hacerle para decirle la verdad.
Publiqué un vÃdeo muy atrevido y olvidé que mi familia también me sigue en IG

Mi prima quiso llamar la atención de un chico que le gusta y comenzó a seguirlo en las redes sociales. Poco a poco fue dándose cuenta de lo que le gustaba a él y llegó a hacer publicaciones respecto a esos temas. Todo funcionó de maravilla, pues él le comentaba o empezaron a mandarse mensajes privados charlando de otras cosas. Ella, un dÃa y con tal de lograr su conquista total, subió un video muy atrevido de ella. A los pocos minutos los comentarios que le llegaron eran de tÃas que decÃan cosas como “sobrina, quién te viera; o ay hijita, deberÃas taparte más”. Acto seguido borró el contenido, pero nunca supo si el chico en cuestión vio la publicación o si la vieron todos menos él.
Usé el makeup de mi mamá para hacerle creer que tenÃa una grave herida

Cuando era pequeña me encantaba agarrar las pinturas de mi mamá. Bueno, yo creo que a todas de pequeñas nos gustaba hacer eso. El caso es que un dÃa se me ocurrió tomar todas sus pinturas rojas y me pinté como si estuviera sangrando. Cuando mi mamá me vio se espantó tanto que comenzó a gritarle a mi papá que bajara rápido para ir al hospital. Al darse cuenta de que sólo era pintura, me regañó tan fuerte que nunca más volvà a agarrar sus pinturas.