Acabando este año se hacen miles de propósitos acompañados por una serie de uvas, alcohol y muchas ilusiones. Cada año pasa lo mismo, la dieta llega solo unos cuantos meses, esos proyectos caseros siguen en el mismo lugar que año anterior y ese libro cerrado permanece de esa forma perpetuamente. Pero este año quizás quieras hacer lo mismo que yo, porque tengo como propósito despedirme de estas 7 cosas
Adiós inseguridad

La inseguridad es el veneno perfecto para matar tus sueños y esperanzas. En el mismo momento en el cual te digas a ti misma que no lo puedes hacer ya has perdido. Acabando este año debes decirle adiós a todas esas ideas preconcebidas de tantos años. Olvídate de todo aquello que te han enseñado, es momento de hacerle caso a tus propios ideales y pensamientos. Si crees que eres la mayor autoridad en tu vida, y te haces caso. La vida va a tomar un giro totalmente diferente, lo va a hacer a tu favor.
El conformismo

Acabando este año, me encantaría que le dijeras adiós al conformismo. Dile adiós a ese miedo de quedarte estancada. La única forma en la que vas a fracasar es conformandote y quedándote con lo que ya tienes. Esa falsa seguridad que crees tener por el trabajo que tienes o por la pareja con la que estás, es lo que verdaderamente te está frenando. Nunca te conformes con nada ni con nadie, si crees que puede haber algo mejor afuera sal y búscalo.
A las carencias

A tener el dinero para viajar, a comprarte un coche después de que la economía mejore. La realidad es que la vida nunca va a ser perfecta, ni aun teniendo el dinero que siempre has deseado. Porque el verdadero trabajo es hacer que tus días valgan, todos los días. Así que quítate de la mente esa idea de que el dinero hace la felicidad, pues te aseguro que si hoy ganaras todo lo que estás pensando la vida no sería tan divertida como lo es. Estás en este mundo para ser feliz no para hacer dinero.
Al qué dirán

Algo que aprendí este año es que nadie, absolutamente nadie te va a poder ver tan claramente como tu misma. Eres la responsable de tu propia percepción y al final no importa lo que los demás piensen de tí, porque la mayor parte del tiempo proyectan sus propias desgracias en tu persona. Si te vas a preocupar por lucir guapa o ser alguien mejor que sea solo para ti misma.
El victimismo

Ser víctima, el problema de cientos de mujeres y el mío especialmente. Después de pasar mucho tiempo sintiéndome la víctima de las circunstancias difíciles por las que pase en mi vida. He decidido dejar todo atrás, aprender a perdonar y soltar todo lo que me ata a ser una persona libre de resentimientos. Acabando este año quiero aprender a ser la mejor versión de mi misma y dejar de lado a la chica rota que suele recordarse a si misma los errores que ha cometido en el pasado.