Si contestas ‘sí’ a estas preguntas, deberías divorciarte

Crees que la relación no va bien y te encuentras en la encrucijada de seguir luchando por salvar tu matrimonio o, de plano, cortar por lo sano. Antes de tomar tan definitiva decisión, hay una serie de preguntas que debes hacerte sobre tu matrimonio. Si contestas ‘sí’ a la mayoría, tal vez debas divorciarte.

Reflexión sobre tu matrimonio

shutterstock_360398342

Las relaciones de por sí son complejas, pero un matrimonio requiere más trabajo y dedicación. Si en el tuyo percibes distanciamiento, ya lo sientes derrumbado, reflexiona y pregúntate lo siguiente. Seguro te quedará más claro qué decisión tomar si contestas ‘sí’; podrás llegar a una conclusión.

  • ¿Ya no lo quieres?
  • Es más, ¿lo detestas?
  • ¿Ya no te gusta estar con él?
  • ¿No te agradan sus besos?
  • ¿No te gusta el sexo con él?
  • ¿Te engañó con otra mujer?
  • ¿Lo engañaste con otro?
  • ¿Vive pegado a su mamá?
  • ¿No se hace responsable de sus hijos en común?
  • ¿Es un mantenido?
  • ¿No coopera en casa?
  • ¿Él y/o tú han ejercido violencia física, psicológica y/o sexual entre ustedes?
  • ¿No tiene nada en común?
  • ¿Tiene alguna adicción?
  • ¿No comparten ninguna de sus actividades?
  • ¿Te ha amenazado con quitarte a tus hijos?
  • ¿Le ha hecho algo a tus hijos?

Si contestas ‘sí’, no hay mucho que pensar: ¡divórciate!

shutterstock_205440832

Ya que tuviste una reflexión seria acerca de lo que vives en la relación con tu esposo, es necesario que seas muy sincera contigo misma. Si tu respuesta fue afirmativa a la mayoría, lo más probable es que ya no haya posibilidades de salvar ese matrimonio. ¡No te aferres! Si siguen juntos por codependencia, entonces deberás buscar ayuda profesional, pero para ti. Tu decisión tendrá que basarse en el bienestar tuyo y de tus hijos antes que nada. No esperes a que algo horrible ocurra, si es que a las preguntas con las peores sugerencias tu respuesta sigue siendo “no” rotundo. Deja que así se quede, en lugar de que un día suceda.

Entonces, ¿qué decides? Cuida el bienestar de tus hijos. No crecerán mal si sus papás están separados. Te aseguro que estarán mucho mejor a que si sean víctimas de violencia o testigos de ella.