Tal vez pienses que tu vagina es fea o extraña debido a la forma que presenta. Sin embargo, cada una de nosotras posee una vagina única e inigualable. El problema es que no a todas les parece linda. Para remediar la situación, acuden a la cirugía genital estética como la opción más viable.
Conocimiento de la vulva

Antes de tomar una decisión que implique que un bisturí toque tu vagina, lo primero es que la conozcas. No es mentira que muchas mujeres a estas alturas de la vida desconocen las partes que componen sus genitales y cómo estimular la zona. Ni siquiera tienen idea de que el clítoris es importante para disfrutar de los orgasmos. Lo que tampoco saben es que sus genitales son absolutamente normales. El problema principal reside en que desde pequeñas no recibimos la educación necesaria para conocer y aceptar nuestro cuerpo. No se nos enseña el nombre correcto para esta zona y terminan diciéndonos que es “nuestra parte” o “nuestra cosita”. Por consiguiente, nos espanta escuchar el término vagina.
¿La solución es una cirugía genital?

Como no se crece con el conocimiento necesario, pocas mujeres realmente aman su vagina. Muchas de las que no aceptan su cuerpo deciden recurrir a la cirugía genital. Los médicos aseguran que quienes toman esta salida lo hacen porque han visto solo genitales estéticos. Es cierto que en las películas porno se muestran genitales “bonitos”, pero lo que las mujeres no saben es que son genitales arreglados para este tipo de cintas.
Genitales reales

Los genitales reales no están libres de vello ni tienen labios perfectos; por el contrario, tienen pliegues, una textura rugosa y la coloración es diferente. La presión social puede hacerte cometer locuras por buscar un modelo estético. Lo más importante es conocer tu cuerpo para aceptarlo tal y como es, antes de someterte a un cambio tan importante y radical.