Baby blues, la depresión de las mamás

Todas conocemos la depresión postparto y entonces, ¿qué es el baby blues? Algunas mujeres tienen sentimientos encontrados al parir a su bebé. Así que pueden estar tristes o melancólicas aunque tengan todo el apoyo del mundo y su bebé esté completamente sano. No es lo mismo que la depresión postparto y vamos a ver de qué se trata, cuál es la diferencia.

Los sentimientos encontrados

Bueno, lo que pasa es que nos acostumbramos a tener a nuestro pequeño en la pancita. Entonces cuando nace somos las más felices, pero también extrañamos esa condición del embarazo. Así que nos sentimos desanimadas a veces, melancólicas, irritables, exhaustas, nerviosas. También nos sentimos asustadas, sobre todo si somos mamás primerizas. Lo que ocurre es que los niveles hormonales disminuyen, duele nuestra herida, no importa si fue cesárea o parto Además, los pechos pueden doler si tienen demasiada leche, los pezones agrietados también. Realmente la lista podría seguir. Por eso es entendible y obvio que algunas lleguen a sentirse algo deprimidas, aunque en sí no sea una depresión.

 Consejos

No te preocupes más. Aquí trajimos unos consejos para que te sientas mejor y disfrutes de esta nueva etapa con tu bebecito. Es una fase super importante que deben disfrutar ambos. Así que no te la pierdas por nada.

  • Descansa cuando tu bebé duerma. Trata de dormir lo más que puedas. Si tu bebé es madrugador, entonces será necesario que tomes siestas cuando él lo haga. Esto te ayudará a sentirte con más energía el resto del día.
  • No es momento de pensar en la silueta. Además, te aseguro que si sigues este consejo, no tendrás que preocuparte por eso. Por lo tanto come bien, tu dieta debe ser super balanceada. Recuerda que ahora tu bebé come lo mismo que tú, por eso necesitas una buena cantidad de nutrientes. ¡No comas en exceso! Eso de “come por dos” es cierto en cuanto a nutrición, no a porciones.
  • Con la llegada del bebé, mucha gente querrá visitarte, pero esto puede desgastarte y ponerte de malas. Así que será mejor que te niegues si de plano no tienes ganas. También puedes poner horarios y decir las cosas francamente. Además, pide que te ayuden un poco llevando algo para comer, si es que es hora de comida. De esta forma te ahorrarás muchísimo trabajo. La gente que quiere visitarte lo entenderá y te ayudará con mucho gusto.

    Tómalo en brazos

  • Ten leche en la nevera por si acaso. A veces debes salir para respirar un poco. Entonces el bebé se quedará con el padre o con la abuela y necesitará su provisión de leche. ¡Tenla lista! y disfruta tu tiempo a solas.
  • Amamantar aumenta los niveles de oxitocina y prolactina, hormonas que generan bienestar emocional. Si no das pecho, no importa, lo necesario aquí es el contacto piel con piel. Así que tómalo entre tus brazos para alimentarlo.
  • Tu mamá, tu suegra o tus tías pueden darte distintos puntos de vista. Incluso critican mucho o quieren enseñarte todo. Por supuesto que se agradece, pero a veces es muy molesto. Así que trata de relajarte o pedir opinión a tus primas o amigas que hayan pasado por eso.
  • Pide ayuda si la necesitas. A veces somos muy necias y creemos que podemos con todo. La realidad es que sí podemos (jaja) pero a costa de nuestra salud y de nuestro ánimo. Entonces mejor cuidemos eso y que nos echen una mano.