¿Cuántas veces no hemos visto que en un grupo de amigos llega una época de baby boom a partir de que la primera pareja prueba la maternidad? Has de saber que un equipo de investigadores de la Universidad de Groningen, en Países Bajos, ha hecho un estudio que lo ha demostrado que ¡la maternidad es contagiosa!
La evidencia

La influencia

Las ventajas

Aunque la influencia es evidente, no es necesariamente mala. Las amigas correctas pueden servirte como ejemplo de maternidad. Además, servirán como red de apoyo en el futuro cuando tengas los tuyos. Tener a alguien cercano que entienda lo que estás pasando hará tu proceso mucho menos tenso desde el embarazo. Así podrás consultar con ellos al lidiar con un obstáculo. Será de gran ayuda tener a alguien cercano para contarle tus dificultades en la maternidad. Otra ventaja es su juventud. La experiencia de tus amigas es más reciente que la de, por ejemplo, tus padres. Por lo tanto podrán entender mejor los nuevos retos de la maternidad. Además, tendrán mucho más frescas sus propias experiencias. Por ejemplo: ¿cuándo vas a prestarle una tableta a tu bebé? Aunque respetamos la infinita sabiduría de nuestras madres, la realidad es que ellas no vivieron con esa disyuntiva. Es ahí cuando vale más la pena tener una amiga que ya lo haya vivido.
Trastorna tu vida

Además, tener un hijo trastorna tu vida. ¿Qué mejor que sobrevivir al cambio en compañía de amigos?