Uno jamás pensaría que su madre sería un ser que nos haría daño. Se supone que nuestra madre es quien más nos ama y apoya en todo lo que hacemos o decidimos para la vida. Lo malo es que conforme crecemos, vamos teniendo problemas que si no resolvemos, podemos arrastrar por mucho tiempo. Es un hecho que cada uno hemos tenido experiencias poco agradables. Sin embargo, al crecer, en nosotros está la decisión de reparar eso que nos daña o continuar así. Yo aprendí que mi madre es tóxica para mí por la forma en que ella busca relacionarse conmigo.
¡Mi madre es tóxica!

Suena bastante extraño, pero es una realidad que afecta más de lo que imaginas. Es grave, pues nuestra madre es el primer ejemplo y referente que tenemos en la vida. Sin embargo, a veces es mejor tomar cierta distancia para que el crecimiento personal pueda ser bueno y efectivo. Supe que una madre es tóxica porque…
Busca ser tu mejor amiga

Es bueno tener una buena relación con mamá, así te da la confianza necesaria para que le cuentes lo que te sucede. Lo importante es que ella tenga en claro cuál es su responsabilidad como madre. Puedes llevarte bien con ella y bromear de vez en cuando. Sin embargo, ella no debe olvidar que aunque te quiere mucho o se la pasa bien contigo, es una autoridad. Su labor es encaminarte hacia algo bueno para que puedas desempeñarte de manera adecuada en la vida. Si olvida su labor de madre y sólo quiere portarse como tu amiga, no es algo bueno para ti.
Las pláticas terminan haciéndote sentir mal

Cuando le cuentas algo a mamá, buscas apoyo y consuelo cuando las cosas no andan bien. El problema de una madre tóxica es que te escucha, sí, pero cada vez que lo hace, termina juzgándote y haciéndote sentir mal. Puedes seguir contándole lo que te sucede, pero cada vez que lo haces, te sientes mal contigo. Llegará un punto en el que si no pones un alto, tu autoestima podría quedar por los suelos.
Tú ofreces disculpas de todo

Puedes saber que tu madre es tóxica porque jamás asume la responsabilidad de sus actos. Incluso cuando son asuntos de ella, tú terminas pidiendo disculpas si las cosas no salen como ella quiere. Eso es porque no acepta sus elecciones ni es consciente de su comportamiento. A la larga, resulta desgastante para ti, pues estás asumiendo problemas que no te corresponden.
No apoya tus decisiones

Además de hacerme sentir culpable de todo lo que sucede en su vida, mi madre jamás apoya mis decisiones. Lo único que hace es criticar cada paso que doy, pero no me da consejos para mejorar. Lo único que busca es ser el centro de atención y por lo tanto sabotea cada cosa que hago. Sabe que de esa manera ella seguirá siendo “lo importante”, antes que cualquier otra cosa.
No se emociona por tus éxitos

Como ella solo quiere ser quien reciba toda la atención, no apoya nada de lo que hago. Incluso aunque esté consciente de que son buenas ideas. Hace todo lo que está en sus manos para que las cosas siempre salgan a su favor. Obviamente, en cuanto me di cuenta de la situación, busqué ayuda. Ahora me he alejado de mi madre, pero es por salud mental y emocional. Sé que no podré estar cerca de ella hasta que ella tome la decisión de buscar ayuda para ella, pues piensa que todos son los que están mal.