Aprender a vivir sin comodidades es lo mejor que me ha pasado

Soy una mujer que ha tenido lo necesario para vivir y de vez en cuando he podido darme algunos lujos. Sin embargo, hace unos años decidí darle un giro completamente diferente a mi vida y opté por vivir sin comodidades. La verdad es que en un principio parecía una tarea completamente difícil. Pero ahora puedo decirte que es posible y te deja muchas satisfacciones, además de que tu bolsillo te lo agradece. 

Al principio todo era complicado

No voy a negar que en un principio, creía que todo lo que tenía o lo que consumía era necesario en mi vida. Obviamente estaba equivocada, pues de todas esas cosas, necesitaba realmente poco. Durante esa travesía, me di cuenta que hay muchas otras cosas realmente importantes, a las que ya me había acostumbrado y no les daba la importancia necesaria. Ahora, de mujer a mujer te lo digo, vivir sin comodidades es posible y cuando comienzas a hacerlo notarás que tu vida mejora.

Cómo saber de qué debes deshacerte

  • Has una lista de lo que compras día con día. No importa cada cuánto hagas compras, puede ser una vez al mes, una vez a la quincena o semanalmente. De todo eso que compras, observa detalladamente y sé sincera sobre qué cosas realmente usas frecuentemente o que necesites. 
  • Analiza cuánta ropa tienes. Como mujeres, tendemos a gastar mucho en ropa. Métete a tu armario y saca todo. Has un montón de ropa que usas y otro de la que no. Te sorprenderías de cuántas cosas van a quedar en el montón de lo que no usas. Lo más curioso es que muchas de esas prendas tal vez sigan nuevas. No gastes en ropa que no necesitas.
  • ¿Haces gastos hormiga? ¡Pffff! Te sorprenderás de todo lo que vas comprando día con día. ¿Cuántas de esas cosas realmente necesitas?

Aprende  a vivir sin comodidades

Como dije, hay otras cosas más importantes en las que debes enfocarte.

  • Agradece cada día de tu vida.
  • Eleva tus expectativas.
  • Nunca dejes de creer en ti misma.

Si haces todo eso, tu vida mejorará por completo y comenzarás a valorar lo realmente importante.