Cuando de belleza se trata, hay que reconocer que siempre nos olvidamos de nuestros pies. Siempre buscamos los mejores productos para la cara, el cuello, los ojos, incluso los labios, las manos, el pecho. Para todo, menos para los pies. Por desgracia, le damos poca importancia a lo que necesita toda nuestra atención. Piensa que día con día te mueves gracias a tus pies. El hecho de que no los uses para sujetar tu taza de café o para aplicarte el rimel, no significa que no sean valiosos. Por lo tanto, hay varias cosas que podrías hacer para consentirlos un poco. ¡Lo merecen!
Ponlos para arriba, mejorará tu circulación

Luego de un día arduo de trabajo, lo mejor será darles un descanso a tus pies. Ya que tengas un tiempito para ti, túmbate en la cama boca arriba, pero asegúrate de tener cerca alguna pared. Alza tus pies y colócalos sobre la pared. Acomódate de modo que queden tus piernas inclinadas por al menos treinta minutos. Eso ayudará a que circule la sangre de tus piernas mejor. Notarás una sensación relajante.
Realiza la pedicura

Al igual que tus manos, es importante que consientas tus pies, pues necesitas quitarle las asperezas, cortar las uñas y darles el cuidado necesario para evitar las molestas uñas enterradas o los cayos. También recuerda hidratar tus pies, pues muchas veces pensamos que por estar protegidos con los calcetines no lo necesitan.
Usa zapatos cómodos

Está bien que te gusten los tacones y todos esos zapatos super llamativos, pero de vez en cuando tus pies necesitan un descanso. Siempre nos olvidamos de que ellos son los que se encargan de llevarnos para un lado y para otro. Así que dales un respiro.
Un masaje siempre es bienvenido

Ya sea que te lo hagas tú, pagues porque te lo hagan o tu novio/esposo. Vale la pena.