Luz azul para tratar el acné, ¿funciona?

Las personas con problemas de acné recurren a todos los tratamientos existentes para mejorar el aspecto de su piel. Pueden ser medicamentos, ungüentos, jabones o cremas. También existen tratamientos con aparatos que pueden ayudar a mejorar la apariencia del cutis. El sistema de fototerapia con luz azul parece ser una de las mejores opciones.

Luz azul para la piel

Es una luz indolora y segura para la epidermis, pues no usa luz ultravioleta. Al usarse en la piel para tratar problemas de acné, la luz elimina las bacterias p. acnes responsables de los brotes que se forman en las glándulas sebáceas. La luz azul puede administrarse de diferentes formas, ya sea sola o combinada con una solución tópica fotosensibilizante. El tratamiento de fototerapia azul es rápido y fácil. El paciente se recuesta durante el tratamiento para colocar la luz cerca del rostro por media hora. Para notar mejoría, el tratamiento se repite semanalmente hasta obtener los resultados deseados. El número de aplicaciones varía en cada caso de acuerdo a la gravedad.

Beneficios y riesgos

El tratamiento con luz azul es seguro y no invasivo. La luz trata las glándulas que generan sebo y ayuda a destruir las bacterias causantes del acné. La mayoría de los pacientes notan mejoría luego de cuatro sesiones de tratamiento semanal. Hay casos en los que los pacientes experimentan hinchazón, enrojecimiento o ardor. Pocos casos resultan alérgicos a la solución fotosensibilizante. Por ser un tratamiento relativamente nuevo, aún no se tienen pruebas de efectos a largo plazo.

La mejor solución

Antes de aplicar cualquier tratamiento a tu piel, debes acudir con tu ginecóloga para que evalúe qué tan grave es tu problema. Algunos casos de acné suceden debido a la revolución de hormonas que hay. En otros casos es debido a la genética o problemas de alimentación. Para encontrar la mejor solución, el médico te ayudará.