Un buen maquillaje consiste en acentuar la belleza natural. Esta guía te explica cómo el color puede ser usado para resaltar tus mejores rasgos
El tono
El tono de la piel es una combinación de dos variantes: el color de la superficie y el tono de trasfondo. Por ejemplo, puedes tener piel morena con tonos de trasfondo cálidos o fríos.
Tu color de piel es el que se ve de inmediato sobre tu piel. Este puede cambiar dependiendo de la exposición solar y otras condiciones de la epidermis.
Por otro lado, tu tono de piel siempre es consistente. Puede ser tono frío (rosa, rojo, rosado con venas azules), cálido (amarillo, durazno, dorado con venas verdes) o neutro (una mezcla de los tonos cálidos y fríos).
Contraste

¿Cuál es tu contraste general? El nivel de contraste se da por el color de tu piel, cabello y ojos y puede ser alto o bajo. Por ejemplo, un alto contraste se puede tratar de una piel morena clara, cabello oscuro y ojos marrones. El bajo contraste puede ser de piel clara, cabello rubio y ojos azules.
Cómo seleccionar la base

Una vez que sepas si tu tono de piel es cálido, frío o neutro podrás elegir tu base sin problemas. También obviamente debes determinar si tu piel es clara, media, morena u oscura.
- Piel clara: Esta piel tiende a tener tonos rojos, así que es mejor alejarse de las bases rosadas. Puedes buscar un tono beige o amarillo para neutralizar lo rojizo.
- Piel media a morena: Estas pieles por lo general tienen tonos cálidos. Así que apégate a tonos cálidos o dorados.
- Piel oscura: Puede ir de piel morena a oscura. Para prevenir un tono grisáceo busca tonos bronceados y castaños.
Cómo elegir la sombra de ojos

Cuando selecciones las sombras de ojos debes considerar el tono de tu piel, color de cabello y el de tus ojos. La base y el contorno deberán ser acordes a tu tono de piel y el color y brillo dependerán del color de tus ojos. Puedes ver en esta imagen los colores que te van según tu color de ojos. Por lo general son complementarios con el matiz de tu iris.
Aprende a elegir el labial correcto

Para elegir el pintalabios correctos es necesario saber si tu tono de piel es cálido, frío o neutro. Lo más sencillo es combinar colores cálidos con piel cálida y colores fríos con piel de tonalidad fría.
- Tonos cálidos: si te ves bien en colores cálidos, como amarillo mostaza, rosa salmón, marrón chocolate, etc., entonces los tonos cálidos de labial seguramente se te verán bien (rojo, rosa medio, durazno).
- Tonos fríos: si te quedan bien los colores fríos (malva, morado frío, azul, rosa frío o rojo) entonces colores como rosa oscuro, cereza o morado te lucirán de maravilla.
- Colores puros: los colores puros son los que no están mezclados con negro, blanco o gris. Por ejemplo rojo intenso, amarillo brillante, verde pasto, fucsia, negro o blanco. Si luces bien en estos tonos y no te opacan, entonces puedes usar rojo o fucsia en tu labial
- Colores mezclados: son tonalidades de los colores puros. Por ejemplo: verde oliva, naranja ladrillo, guinda, lavanda, gris, marrón, etc. Si estos colores lucen bien en ti, entonces debes buscar labiales con tonalidades mezcladas, por ejemplo: beige dorado, cereza oscuro, rojo marrón etc.
Por otro lado, también influye tu contraste de piel, cabello y ojos al elegir un color de labial. Mientras a las mujeres con alto contraste les quedan geniales colores que contrasten completamente con su piel (recordando las pautas anteriores), a las chicas con bajo contraste les quedan mejor tonos claros y naturales que no las opaquen.
