¿Qué sería de nosotras sin maquillaje? Literalmente existe para salvar nuestra vida de las más grandes imperfecciones, apuros y en este caso despigmentaciones. Existen los trastornos pigmentarios causadas por la melasma, el paño del embarazo, por desequilibrio nutricional, cicatrices, etc. Y para cubrirlos siempre hay productos de maquillaje que pueden ayudarnos también. Tan solo necesitas de la base de maquillaje indicada para darle a tu rostro el aspecto que deseas. Con estos consejos infalibles podrás cubrir despigmentaciones como toda una experta.
Hidrata tu piel

Antes de maquillarte o de salir es muy importante mantener la piel hidratada, tanto del rostro como del resto de tu cuerpo. Lava tu cara todas las mañanas y noches con un jabón facial. También exfóliala y aplícale una mascarilla al menos una vez a la semana. Antes de esparcir tu base de maquillaje, elimina la resequedad de tu rostro aplicando una crema hidratante. Asegúrate de que la crema hidratante sea para tu tipo de piel. Por ejemplo que sea específicamente para cutis graso, normal o mixto.
Aplica protector solar

No debe faltar el bloqueador solar antes de aplicar el makeup. De esta manera tu piel no estará directamente expuesta, y evitará que la piel afectada por alguna despigmentación o decoloración se irrite. No importa el estado del clima, los rayos UV siguen en su máximo esplendor y afectan tu piel. Procura siempre llevar un protector solar en tu bolso para reaplicarlo cada cuatro horas.
Utiliza una base de maquillaje correctora

Debes elegir una base de maquillaje de textura ligera, para que sea fácil de aplicar. Para ello lo recomendable es usar una base de maquillaje correctora que no irrite la piel. Esta base tiene una mayor concentración de pigmentos, proporciona una mayor cobertura y están formulados para usarse en piel dañada.
No intentes unificar el tono de tu cutis con la base de maquillaje, simplemente no funcionará. Para cubrir las despigmentaciones lo mejor es utilizar dos tonos de base, uno claro y uno oscuro. Aplicas el tono claro en las zonas oscuras de tu rostro y el tono oscuro en las zonas más claras. Así alteras los dos tonos y obtienes el resultado que deseas. Si lo crees necesario también puedes aplicar un poco de corrector un poco más oscuro en la despigmentación o decoloración.