El sueño de muchas mujeres es embarazarse y tener una linda familia en donde haya un niño o más. Un embarazo no debe tomarse a la ligera, pues implica mucho más que solo tener un vientre enorme por algunos meses. Cuando estuve embarazada me sentà la mujer más afortunada, porque no tuve ningún sÃntoma. A veces parecÃa que no estaba esperando un bebé, y la verdad la pasé muy cómoda. Sin embargo, todavÃa sin nacer mi hijo me preguntaban si tendrÃa otro bebé. ¿Embarazarme de nuevo? Lo veÃa como una posibilidad, pero para entonces la respuesta no era del todo clara.
Enfócate en el presente

Después de escuchar preguntas de esa Ãndole me sentà un poco abrumada. TodavÃa no nacÃa mi bebé y ya me estaban preguntando si tendrÃa otro. Para evitar estresarme en esos dÃas opté por ignorar esos comentarios y enfocarme en lo que tenÃa que hacer. La verdad mi embarazo fue muy tranquilo hasta que me dijeron que tenÃan que programarme para una cesárea. Fue en ese momento cuando me cayó el veinte de lo que pasarÃa realmente si tenÃan que abrirme. No es lo mismo que tengas a tu hijo por parto natural a que tengan que abrir varias capas de tu cuerpo para sacar al bebé.
¡Esperen!, dejen que asimile todo

Con la noticia de la cesárea comencé a angustiarme un poco. No querÃa que me abrieran, porque además sabÃa que la recuperación llevarÃa más tiempo del esperado. También estaba consciente de que pensar en todo eso de manera anticipada no resolverÃa nada y solo nos afectarÃa a mà y al bebé. Dejé que pasaran las semanas y al final decidà mentalizarme en que me iban a abrir. Ese dÃa la estancia en el quirófano fue eterna. Sin embargo, cuando tuve a mi hijo en mis brazos supe que cualquier espera y dolor valÃan la pena.
Momento de disfrutar

Ya con mi bebé en brazos, disfruté de cada momento. Obviamente lo hacÃa de acuerdo a mis posibilidades, pues con la enorme herida no podÃa hacer algunas cosas. Para empezar, habÃa momentos en los que no podÃa cargar a mi bebé. TenÃa que estar en constante movimiento para evitar problemas en la herida. Lo más doloroso fue cuando me retiraron los puntos, pero de ahà en fuera, traté de que todo marchara con normalidad. Cuando empecé a recibir visitas no faltó quien cuestionara para cuándo otro bebé. La verdad es que en ese momento la última pregunta que pasaba por mi mente era la de: “¿embarazarme de nuevo?”.
¿Embarazarme de nuevo?

Después de la cesárea, fui a mis chequeos para asegurarme de que no habÃa problemas con mi cuerpo. Mi ginecóloga me explicó lo que pasaba en mi organismo y me dijo en cuánto tiempo podÃa volver a embarazarme. Me comentó que en el caso de los partos naturales, la espera debe ser de dos años, aproximadamente. En cuanto a las cesáreas, la espera es del doble de tiempo, pues se ha alterado toda la capa que protegerÃa a un nuevo bebé. Parece mucho tiempo de espera, pero es lo ideal para que una como mamá pueda recuperarse fÃsica, emocional y mentalmente. Incluso, la Federación Mexicana de Colegios de Obstetricia y GinecologÃa sugiere que se debe esperar de 18 a 23 meses entre un embarazo y otro.
¡Cuidado!

Entre los riesgos más comunes después de un parto por cesárea están la anemia materna, las hemorragias y el desgarre del útero. En el siguiente embarazo puede haber desprendimiento de placenta, parto prematuro o un bebé bajo de peso. Incluso, la salud mental se ve alterada. Es mejor dejar pasar el tiempo adecuado para planificar una nueva vida en todos los aspectos. Tener un segundo bebé sin planeación puede generar conflictos respecto a los gastos o acceso a los servicios.
Con todo lo que la ginecóloga me explicó, decidà enfocarme en disfrutar a mi hijo. Nadie puede presionarme a tener un segundo bebé si no es mi anhelo o decisión. Finalmente, la que va a sufrir en todos los aspectos soy yo, nadie más.