Cuando decides iniciar una relación amorosa con alguien es porque te sientes a gusto con esa persona. Si no sientes atracción física, intelectual o sexual, no tendrías por qué sentirte atada a estar con alguien. En una decisión así, nadie más que tú puede tener la última palabra. No obstante, si tienes todo eso, ¿en qué momento decides engañar a tu pareja?
Sé honesta

Como dije, iniciar una relación es sólo cuestión tuya, así que debes ser siempre honesta contigo. Pregúntate si realmente quieres estar compartiendo tu vida con alguien. Si no es así, no debes alientes a alguien para que se enganche a ti, pues a ti no te gustaría que lo hicieran contigo.
Compartir

Tener una relación significa compartir tu tiempo, tu vida, de cierto modo tu familia, tus gustos, sueños y muchos otros aspectos. No se trata sólo de tener a alguien con quien tener sexo o salir a divertirte. En ese caso podrías optar por tener amigos con los que puedas divertirte sin compromiso alguno. Cuando decides que quieres compartir todo eso, debes comprometerte contigo, con la otra persona y la relación. Por obvias razones, tú deseas recibir lo mismo, pero recuerda que en el dar está el recibir.
Por qué engañar a tu pareja

Si eliges a alguien para compartir muchas cosas que no compartes con nadie más, ¿por qué tendrías que engañarlo? Muchas parejas son abiertas y no tienen problema en que sus acompañantes salgan con otras personas aún dentro de la relación. Piensan que hacerlo no tiene nada de malo porque existe la confianza entre ambos miembros de la relación. Sin embargo, cuando hay coqueteo de por medio, ya se está hablando de infidelidad. Así es, aunque no tengas sexo o contacto con la otra persona, estás fallándole a tu pareja.
Infidelidad

Hay quienes tienen la idea de que engañar a tu pareja significa tener sexo con alguien más. No es así, hay muchas otras formas en las que estás haciéndolo, por ejemplo: coqueteando, mandando mensajes, saliendo a escondidas. No se justifica por nada del mundo que tu pareja coquetee con alguien más, cuando está contigo. Si eso sucede no lo permitas o, en el mejor de los casos, cambia de relación. No olvides que todo empieza con un simple coqueteo y de ahí puede suceder algo más.