Seguramente en más de una ocasión has escuchado que para todo hay una edad correcta. Hay cosas que tus padres no te hacen saber hasta que eres mayor de edad. Cada aprendizaje dependerá de la edad en la que estés, para que tu estabilidad emocional y mental no se afecte.
Niños y la tecnología

Ahora que soy mamá, me doy cuenta de muchos peligros a los que nuestros hijos están expuestos. Lo más curioso es que una parte de estos son proporcionados por nosotros sus padres. Ahora, con tanta innovación tecnológica, los teléfonos celulares son llamativos para personas de todas las edades. Es muy interesante darnos cuenta de que las nuevas generaciones ya nacen con un chip para ser unos verdaderos masters de la tecnología.
Presión social

Uno como padre puede encargarse de mantener todo lo inadecuado lejos de su hijo, pero tampoco se le puede mantener en una burbuja lejos de la maldad que existe en la sociedad. Tú decidirás no darle pronto un smartphone a tu hijo, pero ¿qué pasa con sus compañeros de clase? Es un hecho que los teléfonos causan daño, porque si lo hacen con nosotros como adultos, obviamente las repercusiones son mayores en ellos. Están expuestos al acoso cibernético, problemas de sueño, de vista y concentración, entre otros.
Edad ideal

Arturo Canalda, Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, recomienda que los niños tengan acceso a la tecnología hasta los 13 años. De acuerdo a sus conocimientos, esa edad está relacionada con la independencia que van adoptando los niños. Arturo aconseja a los padres que primero y de manera honesta, analicen el nivel de madurez de su hijo. Además, deben ser conscientes del gasto que implica un aparato y tener claras las reglas respecto a su uso.
Es importante que además de saber cuál es la edad correcta para que los niños usen un teléfono, no permitir que se aislen con ellos. Deben seguir teniendo convivencia con otros niños de su edad y llevando a cabo otras actividades. No seas partícipe del aislamiento de tu hijo. No se trata de prohibir el uso de la tecnología, sino de educar con responsabilidad.