¿Te ha pasado que a pesar de sentir saciedad sigues comiendo? ¿O no puedes parar de comer cierto alimento de manera compulsiva? Esto puede deberse a que hay ciertos alimentos que crean niveles de adicción similares a los de la cocaína y la heroína. Primero te generan placer y luego dependencia, seguido por una sensación de que nunca es suficiente. Es decir, cuanto más comes, más quieres. ¿Te suena familiar?
¿Por qué nos crean esa adicción?

Estos alimentos adictivos suelen procesados y estar cargados de grasas y azúcares. Los alimentos de alto contenido graso y de azúcar crean esa sensación de adicción en las personas más fácil y frecuentemente que otros alimentos más saludables, como frutas o verduras. De acuerdo a los especialistas, estos alimentos activan el sistema de recompensa del cerebro de una forma más aguda, por lo que las hormonas responden fijando su máxima atención en este tipo de alimentos. Los alimentos altamente procesados, a diferencia de los naturales, tienen más posibilidades de provocar un pico o una subida de glucosa en la sangre. Esta circunstancia activa ciertas áreas del cerebro relacionadas con las adicciones. Es por eso que te puedes volver “adicto” a ciertos alimentos, pero ¿realmente se le puede llamar “adicción” como la de las drogas?
¿Son realmente “adictivos”?

Se les considera adictivos y se les compara con las drogas, pero realmente la reacción no es idéntica. No existe evidencia de que los componentes de ninguno de estos alimentos sean realmente adictivos. Simplemente, se trata de un tipo de alimentos que por situaciones de estrés, ansiedad o porque realmente gustan mucho, hacen que se coman en cualquier momento, independientemente de tener hambre o no, dándonos sensación de “no poder parar de hacerlo”. O sea, por dejar de comer tu alimento “adictivo” no entrarás en síndrome de abstinencia.
Aquí la lista en orden de los 10 alimentos más adictivos.









