Todo lo que he aprendido del amor antes y después de llegar al tercer piso

Me queda claro que conforme crecemos y tenemos diversas experiencias. vamos aprendiendo mucho. A veces no lo aprendemos a la primera y tienen que pasar las mismas cosas una y otra vez para que nos demos cuenta de nuestros errores. Ahora que tengo más de treinta años, hay algunas cosas respecto al amor, que me han quedado muy claras. Te contaré un poco sobre el antes y después de mi forma de ser en el amor.

Me sentía mal por no tener novio con el que hacer planes

Pensaba que para divertirme en la vida, era necesario tener una pareja a mi lado. Pffff, grave error.

Ahora disfruto todo el tiempo que tengo para mi

Quería mostrar mi lado lindo para agradar

Porque sabía que mostrar mis defectos podían tener el efecto contrario.

Ahora me muestro tal cual soy, para qué mentir

Si de verdad estoy con alguien a quien amo y sé que me ama, lo mejor es la honestidad. Es importante saber que no todos los días son perfectos y no por eso soy mala persona.

Siempre quería mostrarme linda y arreglada

Cómo iba a dejar que mi novio me viera recién despertada, ¡no! Eso tenía que pasar porque me daba pena.

Ahora no importa si te me en pijama o despeinada

He aprendido que el amor no es sólo el físico, hay mucho más que importa. Quien de verdad me ama me ve hermosa peinada o no.

Pensaba que los grandes regalos eran los únicos que valían

Ya sabes, regalos que costaran dinero. Una cartera, unos zapatos, una loción, un videojuego.

Los grandes detalles no siempre son de gran tamaño

Una llamada inesperada, un mensaje romántico, una nota especial son cosas que realmente valen.

Creías en las palabras bonitas

Ahora sé que las palabras no son lo más importante, los hechos sí

Pensabas que sólo había una posición sexual

Entre más experimento, más divertida se vuelve la relación