Debo reconocer que hasta hace poco tiempo, yo era una chica que tenía una meta importante en la vida: casarme antes de cumplir 35 años. Lo malo, es que no había logrado que eso sucediera. Sí, tenía un novio con el que ya llevaba cerca de 12 años. Nos queríamos mucho y nuestra relación estaba bien. Sólo había un pequeño problema, cada vez que yo hablaba del matrimonio, él le daba vueltas al asunto. Las cosas no iban tan bien que algunas de mis amigas me sugirieron que tenía que aprender a ligar.
Creía tener el mundo a mis pies

Cuando hablaba con mi pareja del matrimonio, él me decía que me amaba, pero que aún no era tiempo de casarnos. ¿En qué momento pensaba que ya era correcto? La última vez que le pregunté cuándo llegaría ese día, también le dije que si no estaba seguro de que ese día llegara mejor me lo dijera para ya no perder más el tiempo.
Ya no sigas esperando

Sin dudarlo, él dijo “ya, mejor hasta aquí al dejamos porque yo no tengo planes de casarme y no quiero que tú sigas esperando algo que no va a llegar”. Cuando me dijo eso, sentí que el mundo se venía abajo. No quería perderlo aunque eso singificara que no me casara nunca. Le supliqué, pero él ya había tomado la decisión de que la relación terminaba.
Las cosas se complicaron

Luego de la ruptura, las cosas se complicaron, pues me sentía muy triste. Sentí que mi vida no tenía sentido. Mis amigas estaba desesperadas ya de verme tan mal y me sugirieeron tomar un curso para aprender a ligar. Todo eso porque la prima de una de mis amigas había conseguido pareja gracias a esos consejos. Lo pensé mucho pero terminé accediendo a ir. Recuerdo que en la primera sesión, me sentía ridícula ahí. Cómo era posible que estuviera pagando por ir a un lugar a que me enseñaran a ligar.
Cómo aprender a ligar

En el curso, la maestra nos dijo cosas clave:
- Si de verdad quieres que un hombre te tome enserio, no debes ceder desde el primer momento. Eso quiere decir que si empiezan a platicar, no des toda tu información en el primer momento. Guárdate algunas cosas importantes para después. Debes generar interés, no dar todo de manera fácil.
- Debes tener en claro que hay muchos peces en el agua. No te aferres a querer conquistar a un solo hombre, hay mucho de dónde elegir.
- Ser femenina en todo momento. Eso significa que debes usar ropa femenina, no muy aguada ni muy apretada. Prendas con las que te sientas cómoda. Lo importante es mejorar tu aspecto.
- Siempre sé tú. Evita fingir, sólo se trata de que te muestres misteriosa, para que ellos queden encantados y quieran volver a verte.
Siempre recuerda, no hay hombres perfectos, sólo los indicados se moldean a tu gusto. En caso de que no estés lista para eso, mejor consíguete un juguetito, pues buscar un hombre sólo por placer no te servirá de mucho.