Muchas personas en el mundo sufren las terribles consecuencias de padecer la EPOC. Se le conoce así por sus siglas que hacen referencia a la enfermedad pulmonar obstructiva crónica que obstruye el paso del aire a los pulmones. Es decir, la persona afectada tiene serias dificultades para respirar.
De qué se trata la EPOC

La bronquitis crónica y el enfisema son las dos afecciones más comunes que contribuyen al desarrollo de la EPOC. Es una enfermedad crónica en donde las vías respiratorias se inflaman y engrosan. El flujo de aire disminuye, haciendo que el cuerpo tenga menos oxígeno. Respirar se vuelve más difícil. Por desgracia, no tiene cura, por lo que si no se tiene el cuidado necesario podría generar discapacidad grave a largo plazo y muerte prematura. Por muy devastadora que sea, puede prevenirse y tratarse antes de que sea demasiado tarde.
Síntomas

En la mayoría de casos, los síntomas no se presentan hasta que se ha producido un daño significativo. Las personas creen que la dificultad para respirar se relaciona con la edad, por lo que en muchas ocasiones no se les da la debida atención. Los síntomas más frecuentes son.
- Tos crónica.
- Dificultad para respirar al realizar cualquier actividad.
- Infecciones respiratorias frecuentes.
- Cianosis (color azulado en los labios o debajo de las uñas).
- Gran producción de mucosidad y sibilancia (silbido al respirar).
- Fatiga, incluso sin hacer mucho esfuerzo.
Principales afectados

- Fumadores. El mayor porcentaje de afectados por la EPOC son personas que fuman. El humo del tabaco debilita las defensas de los pulmones y los hace más susceptibles a las infecciones.
- Las personas expuestas a contaminación, humos, gases de combustión, polvos y sustancias químicas irritantes de modo constante.
Para evitar los problemas respiratorios lo más importante es no fumar. El tabaquismo es factor de riesgo para todas las enfermedades, sobre todo con las relacionadas con el sistema respiratorio. También la buena alimentación y un estilo de vida saludable cuentan. Cuídate y ante cualquier señal de alarma será mejor que acudas con el médico para que te ayude a detectar cualquier afección de manera oportuna.